*Practica la espera. Cada vez que sientas sensación de ansiedad, pospon esa gratificación instantánea para después. Dí a ti mismo que esperarás 15 minutos, o mejor 30, para comerte algo. Las posibilidades son buenas si tus antojos son solo relacionados al estrés, porque van a desaparecer si te mantienes distraíd@ u ocupad@.
*Ten a mano alimentos o bebidas no calóricas para estos momentos de ansiedad. Estos no tienen calorías o tienen muy pocas de ellas, por lo que le pueden ayudar a evitar el aumento de peso.
*Ten al alcance bebidas no calóricas ni azucaradas, gelatina dietética, vegetales como palitos de zanahoria, brócoli, coliflor, apio con limón, entre otros.
* Manten un registro de lo que comes diariamente. Sabiendo que tienes que anotar absolutamente todos los alimentos o snacks que consumes, es una buena idea que te hará pensarlo dos veces antes de comer de nuevo.
*Si la ansiedad se presenta al finalizar el día, toma un libro, una revista o un video en lugar para tener algo más que hacer y distraerse de los antojos por estrés.
*Manten como regla personal el comer solo, y exclusivamente cuando esté sentado en un lugar destinado para comer, y no cuando está ocupado o distraído. De esta manera te enfocarás y cuidarás la cantidad a la hora de comer y así no consumiras más de lo que debes por hacer otras cosas al mismo tiempo.
*Coloca mensajitos que te recuerden lo que estás haciendo y en lugares estratégicos donde generalmente puede comenzar la ansiedad.
* Utiliza cualquier mensaje o frase que te ayude. Ejemplos pueden ser “¿Realmente tengo hambre?”, o “¿Por qué o por cuál razón voy a comer? Conócete a ti mismo - y tus momentos y características determinadas en los momentos de debilidad.
*Apártete del grupito de tomadores de café del trabajo, toma otra ruta para evitar pasar por la panadería, o planea actividades para distraerte en tus momentos de ansiedad.
* Rehúsete a permitirle a otros que te hagan romper tu esfuerzo y tu regla personal.
* Evita aquellos compañeros de trabajo que siempre llevan comida chatarra o no saludable en los descansos.
* Si eres de los que gusta usar maquinitas de bebidas y snacks, haz el siguiente experimento. Cada vez que tengas ansiedad por comer lo de las maquinitas, coloca el dinero que gastarías en ellas guardado aparte en una alcancía o caja. Revela la satisfacción de ver tu “pequeña fortuna” crecer cada día más. Cuando hayas recolectado lo suficiente, date un gusto o gratificación, por ejemplo una ida al cine o una camisa nueva.
* Nunca vayas al supermercado con hambre; trae a casa solo con lo que te sientas bien al consumir.


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